¿Cuál es tu mentalidad en el desarrollo de tu proyecto?

“O vives como piensas, o acabarás pensando como vives”  Anónimo

Es muy probable que conozcas de oídas a Luis Huete o a alguno de sus libros. Embarcada en el apasionante mundo del emprendimiento, lo conocí de casualidad al ver en directo a uno de sus discípulos e íntimos amigos: Álvaro González-Alorda. En la charla de Álvaro acerca de su libro “Los próximos 30 años”, también muy interesante, hizo referencia al libro de Luis Huete “Construye tu sueño”.
Hasta su lectura nunca había oído hablar de las “cuatro mentalidades”: la mentalidad anglosajona, la mentalidad latina, la mentalidad asiática y la mentalidad germánica.
Centra su discurso sencillo y muy ocurrente en una tabla de dos por dos, donde sólo se valoran dos ejes: “datos/conceptos” y “cercano/lejano”.
Así, plantea que, a la hora de actuar, una persona lo puede hacer más desde los datos y la racionalidad o desde las emotividad y las personas; a su vez, se podrá manifestar desde la reflexión (más cercano e interno) o desde la extroversión ( fijándose más en los otros y en sus relaciones)

¿Podrías tratar de adivinar cuál es tu mentalidad cómo sexólogo, siguiendo estos ejes? Tras leerlo, tengo clara cuál es la mía y de quienes me tengo que rodear para complementarme. No tenemos que ser buenos en todo, pero sí ser capaces de reforzar nuestras debilidades haciendo equipo.

Tres pinceladas sobre ellas, porque lo oportuno es que puedas leerte el libro y meditar sobre las diferentes formas de afrontar el mundo.

La mentalidad anglosajona hace referencia a profesionales que les interesa los datos, los hechos y las tareas sobremanera. Son personas que analizan los entornos, compiten y se orientan más hacia los resultados. Son individuos ambiciosos, individualistas, dominantes y duros. No suelen esquivar los conflictos, hablan poco de los sentimientos y menos de los suyos. Les gusta mandar y son capaces de hacer cualquier cosa por los resultados.
En la mentalidad latina son extrovertidos y emotivos. Son pasionales, intuitivos y creativos. Desorganizados en sus ideas, buenos comunicadores e innovadores. Verborreicos y excesivos, incluso a la hora de afirmarse. Les gusta el reconocimiento y el aplauso. ¿A quién no?
La mentalidad asiática mezclan lo emotivo y lo interno. Les gustan las relaciones personales, lo intimista, el sentido de la amistad y la familia, la palabra dada y la tradición. Ayudan al desarrollo personal y profesional de sus compañeros, aunque ello pudiese implicar su propio perjuicio. Son humildes, obedientes, pacíficos y evitan a toda costa los conflictos personales.

Y por último, la mentalidad germana une los datos y lo cercano. Son personas tremendamente organizadas, muy analíticas y con capacidad de resolver problemas prácticos. Tienen rigidez mental, por ello, necesitan la claridad antes de realizar ningún cambio en su vida. Son conservadoras y maniáticas. Imposible que hagan más de una cosa a la vez.

¿Os reconocéis en alguna? Es probable que tengas un poco de todas. De hecho, sería lo más interesante como emprendedores para desarrollar vuestros proyectos pues necesitaréis un poco de cada uno de ellas o, en su defecto, necesitaréis ser lo suficientemente listos como para rodearos de aquellos que nos complementen. Las conversaciones con nuestros iguales, ¿qué pueden aportarnos?

Dedícate hoy sólo 5 minutos para pensar en ti, en tu gente de alrededor (pareja, amigos, familia, incluso en tus clientes) ¿Les puedes clasificar en alguna de las anteriores mentalidades? Después piensa qué porciones de tarta necesitas para que el pastel esté lo más completo posible y ponte a buscar gente que te complemente. Cada día podemos encontrarnos con un diamante si somos capaces de ponernos las gafas de “búsqueda de tesoros”. Bonita excavación y plácida lectura.

Rosa Montaña

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