¿QUÉ ES EL VUCA?

““La fábrica del futuro tendrá solo dos empleados: un hombre y un perro. El cometido del hombre será dar de comer al perro. El del perro será cuidar de que el hombre no toque el equipo”
Warren G. Bennis

Si me estas leyendo, muy probablemente seas de esos sexólogos pertenecientes a la Generación Puente: la primera y la única generación llamada a cruzar desde el mundo analógico al digital. Un reto o una apuesta que se inició a partir de los avances tecnológicos de los que hemos sido testigos a finales del siglo pasado y principios del actual. Este avance se siguió de unos cambios en los modelos de negocio, fundamentalmente.

Y si, no podemos seguir engañándonos. Nadie, a no ser mi abuelita, mira las páginas amarillas en papel para buscar un profesional. Tampoco vale, tras salir del master de sexología, escribir tu curriculum a la vieja usanza y mandarlo en cartas a un listado de centros sanitarios con la esperanza de que abran nuestra correspondencia, rogando que puedan precisar la colaboración de un sexólogo y, por último, aguardar la fortuna de ser nosotros los elegidos.

Actualmente, en el siglo XXI, poner unas velas a algún santo de nuestra devoción y esperar a tener un trabajo estable no es una opción eficaz. Estamos ante una gran revolución donde el producto ya no es la maquinaria, lo somos NOSOTROS. Nosotros podemos revolucionar el mundo porque hay mucho por crear e innovar, incluso existe la posibilidad de transformar programas ya existentes y darles una vuelta para implementarlos de nuevo.

Ahora mismo tenemos que adaptarnos a la estabilidad de la inestabilidad laboral y no podemos esperar a que los pacientes se agolpen en la puerta de la consulta y nos pidan por arte de magia una posible cita porque eso ya no va a suceder.

Vivimos en un entorno laboral y empresarial definido en el acrónimo VUCA que significa Volátil, Incierto (uncertainly), Complejo y Ambiguo.

¿No os dais cuenta de lo afortunados que somos? Vivimos la oportunidad de aprender más allá de nuestras fronteras profesionales, de darnos cuenta de la necesidad de interconectarnos con los que nos aportan diferencias sustanciales y de empoderarnos para revolucionar el mundo de la sexología que se está quedando obsoleto. Con “obsoleto” no me estoy refieriendo a que sus patologías tengan una menor incidencia (más bien al contrario), sino en el modo en cómo sintonizamos con los de nuestro alrededor.

Parecía que el mundo de la venta de los libros estaba desapareciendo, antes de que una empresa como Amazon lo reinventase. A un solo click de móvil eliges el libro que estas buscando, lees sus comentarios y navegas entre sus páginas antes de comprarlo y tenerlo en tus manos ,en menos de 48 horas, para disfrutarlo con una cerveza sentado en el sofá de tu casa sin necesidad de haber perdido dos o tres horas entre las estanterías de una librería y sin haber dejado de comprarlo por la “parálisis de decisión”.

Tenemos dos opciones: por un lado, ser resistentes al cambio que ya existe y mostrar proactividad, quejándonos de que los cosas no funcionan por culpa de otros; por el otro lado, ser reactivos y empezar el propio cambio por nosotros. Que el cambio esté en nosotros y nos encuentre con el cartel de “cerrado temporalmente, estamos renovándonos por dentro”.

Imagen de un ordenador y al lado una calculadora

Hoy quiero recomendarte un libro que a mi personalmente me dio el impulso definitivo a un camino muy largo, en ocasiones tortuoso, pero muy ilusionaste y que me permite seguir creciendo en el terreno personal y profesional. El libro es de Sergio Fernández y se titula “Vivir sin jefe”. Me parece una magnífica obra que, como sexólogos y emprendedores, tenemos la obligación de leer.

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